jueves, 28 de febrero de 2008
viernes, 22 de febrero de 2008
El país de las distancias
El recorrido comenzó en Riohacha, donde los indígenas wayúu que toman agua de lluvia que recogen en pozos conviven con los jóvenes universitarios guajiros. Siguió en Quibdó, la capital de uno de los departamentos más pobres del país, donde los niños literalmente se mueren de hambre.
La tercera y cuarta parada fueron Medellín y Cali, dos de las ciudades más importantes del país, donde se mueve parte de la economía nacional, a través de los ingenios azucareros y las grandes textileras. En ambas, así como hay zonas muy prósperas, hay otras deprimidas.
El recorrido terminó en Leticia, la capital del Amazonas. La ciudad parece otro mundo y así se sienten sus habitantes: marginados de las decisiones del Estado y del progreso que viven las grandes ciudades del país.
Riohacha
Y por otro lado están las rancherías, algunas a solo media hora del casco urbano de Riohacha. Allí viven los indígenas wayúu. En las rancherías no hay alcantarillado ni agua potable. En algunas extraen agua a través de molinos construidos a mitad del siglo pasado. Y en otras, almacenan agua de lluvia que los niños toman.
Quibdó
Chocó es el mejor ejemplo de la inequidad del país. El 79.1 por ciento de los habitantes del departamento tiene sus necesidades básicas insatisfechas. Además, la esperanza de vida es de 66.6 años, inferior a la que tenía el país en su conjunto en 1990.
Medellín
Como la mayoría de las ciudades principales del país, la distribución de la riqueza en Medellín no es equitativa. Poco más del 40 por ciento de los habitantes son pobres y el 11 por ciento están en la línea de indigencia.
Sin embargo, las últimas administraciones han encabezado proyectos que pretenden reducir esta brecha o, por lo menos, mejorar la calidad de vida de los pobres. Uno de ellos es el Metrocable, un sistema de transporte con el que se benefician 316 mil habitantes de la zonas más deprimidas de la ciudad.
En la zona urbana de Medellín, el 14.5 por ciento de los habitantes tiene sus necesidades básicas insatisfechas. En la rural la cifra sube al 41.1 por ciento, según el censo de 2005. La cobertura de servicios públicos está por encima del 95 por ciento.
Cali
Allí, en las comunas 13, 14, 15 y 18, se han cometido el 30 por ciento de los 13.825 homicidios registrados entre 2000 y 2007 en la ciudad. Y el desempleo supera el 70 por ciento, según un estudio del Observatorio Social de la Secretaría de Gobierno de Cali.
Leticia
Leticia parece otro mundo. La presencia del Estado es precaria, por lo que sus habitantes se sienten olvidados y marginados de las decisiones del gobierno y del progreso que gozan otras ciudades del país. Mientras que en Bogotá la cobertura de los servicios públicos alcanza el 99.9 por ciento, en todo el Amazonas no llega ni al 90 por ciento y el alcantarillado cubre apenas el 40.6 por ciento del territorio. Leticia es el único municipio del departamento y al que mejor le va en todo el territorio. Mientras que el promedio de necesidades básicas insatisfechas de todo el departamento es del 44.1 por ciento, en Leticia es del 30.7 por ciento.